8,2008 – Guadalajara

Un equipo de tan solo cuatro viajaron a Guadalajara, la segunda ciudad más grande de México (ahora la gente de Monterrey probablemente discuta que ellos son la segunda ciudad más grande, pero según tengo entendido están muy cerca de eso). Este ha sido uno de los pocos viajes en donde no hemos tenido ninguna ayuda de pastores locales, lo cual lo hizo un poco más difícil para nosotros. Sí teníamos el nombre de un pastor antes de llegar ahí, pero no fuimos capaces de contactarnos con él. También estábamos realmente esperanzados en que alguno de nuestros pastores y amigos de Puerto Vallarta pudieran estar en Guadalajara con nosotros, pero esto tampoco funcionó. Pero… Dios ya sabía esto desde hacía tiempo y usted ¿qué cree? ¡Él TODAVIA está en control! ¿Acaso no es DIOS??? El aspecto positivo de este viaje es que nosotros tuvimos tanto tiempo para orar por los 5 puntos de presión en la ciudad; los centros de gobierno, los centros educativos, los lugares de negocios/centros financieros, los medios de comunicación y los centros espirituales.

Ahora, una oportunidad única se presentó ante nosotros cuando estuvimos en Guadalajara. El primer día ahí nos unimos a un grupo de Pro Vida en un rally en el área del parque central. Mientras orábamos, nuestra atención fue atraída por tres hombres que estaban dentro de la multitud. Nos acercamos a ellos para pedir ayuda para localizar al pastor de quien teníamos su nombre. Ellos nos enviaron a una oficina de información en un edificio muy grande y del cual no nos dimos cuenta que era la catedral de la ciudad. Cuando entramos y comenzamos a buscar la oficina de información, nos dimos cuenta y pensamos, “Oh bueno, de todos modos preguntaremos, ahora estamos aquí.” El hombre en esa oficina realmente trató de ayudarnos, pero no fue posible. Cuando salí de la oficina, me di cuenta que estaba en un área muy grande re recepción, en donde una vez más vi a los tres hombres con los que habíamos hablado en el rally. ¡Uno de estos hombres me preguntó que si quería una cita con el obispo de Guadalajara…!! Comencé a decir, no, esa no es la razón por la que estamos aquí, “pero en lugar de eso lo que salió fue un oh………a……..ah……… si claro que sí!” Así que llené un formato de petición y le expliqué a la hermana (monja) la razón por la cual estábamos en la ciudad y lo que estábamos haciendo. Luego ella entonces me preguntó porque queríamos ver al obispo. Le dije que queríamos orar por él. ¡Estoy segura que ella esta pensando que la mayoría de las personas vienen a verlo a él para que él ore por ella, no para que oren por él! Cuando entramos en la oficina, le expliqué que no éramos católicos, sino evangélicos que amábamos a nuestro Señor Jesucristo, y que también amábamos a México con todos nuestros corazones. Él nos recibió afablemente y pareció muy abierto e interesado en lo que yo tenía que decir. Luego él nos invitó a orar por él, lo cual yo hice. Oré por su persona, por la ciudad, el estado de Jalisco y por México. Al cerrar la oración oré por la gente de México para que se arrepientan de sus pecados y reciban a ¡Jesucristo como su Salvador personal!!! Luego le pedimos a él que orara por nosotros, lo cual él también hizo. Él agradeció a Dios por nuestros corazones de oradores, el amor por el Señor y de nuestro amor y de nuestro compromiso por México. Él oro por nuestra salud, nuestras fuerzas cuando viajamos, nuestras familias y nuestras finanzas. Fue una oración muy cálida. Antes de irnos dejamos algunos trípticos de OCC con él. Ahora sé que habrá algunos de ustedes que esto probablemente no estuvo bien. Agradezca a Dios cada día que usted es libre de la esclavitud en la que usted algún día estuvo. Este es el camino que Dios tenía para nosotros en Guadalajara. Esta es la puerta que Dios abrió. ¿Tenemos verdaderamente un corazón por los perdidos? ¿Por todos los perdidos?

El viernes de esa semana, viajamos en camión a la ciudad de Colima en el estado de Colima, más o menos a tres o tres horas y media de camino… ¡Que ciudad tan linda! Es mucho más pequeña que Guadalajara, muy provincial y pintoresca. Tuvimos un tiempo para reagruparnos y removernos en el espíritu que nos permitiera una vez más hacer un ataque ofensivo contra el enemigo, pero créame, tuvimos MAYORES obstáculos que enfrentar en este viaje. Los misioneros Bonnie y Stand, así también como los intercesores Emily Pannelle son asombrosos como miembros de mi equipo.

Una vez más quiero agradecer personalmente por todas sus oraciones para este equipo y también por continuar con su apoyo financiero. ¡¡¡Dios los bendice!!!

Con amor en Cristo,

Pastora Carol